Textos de Catálogos_________________________

AUSENCIAS [ Presencias Presentes ]

 

CanalBedia buceó en la memoria para aprehender un halo de afecto que la roza como un beso. Sabe que la evocación no se puede fotografiar, pero sí se puede pintar. Y se embarcó en un proyecto personal para construir una presencia persistente con ausencias desleídas en su propio tiempo, pero firmes en el corazón de esta pintora que ha transformado las emociones en sentimientos. Con sus cuadros llegó a la misma conclusión que Ana María Matute con la literatura: “Nunca hubiera podido imaginar que una ausencia ocupara tanto espacio, mucho más que cualquier presencia”, escribía la novelista.

Y así ha erigido poco a poco esta muestra que exhibe una belleza rotunda. Usa sus propios colores, sus ocres manejados con maestría, sus verdes y azules que aquí llegan envueltos en veladuras con un toque de lejana nostalgia, sus tramas que son trazos delicados, vivos, sorprendentes. Las calidades se han ido desarrollando con una sutileza asombrosa desde sus primeras obras, en las que ya aparecía un talento singular que se confirma y acrecienta con tenacidad, con esfuerzo, con la sabiduría amasada en años de labor continúa.

Es CanalBedia una pintora abstracta, aunque a veces se le escapan ciertos suspiros formales. Pero es el sueño su espacio natural, su lugar pictórico, su materia. Y es admirable la capacidad que tiene para dotar a una abstracción de universalidad. Esta muestra que ahora presenta es un homenaje sentido y profundo al amor concurrente, ese que nunca se evapora ni se pierde en esos espacios extravitales que están más allá de los días y las noches. Es una muestra que nace con vocación de eternidad.

Mariano F Sánchez, Galerista

 

OPHIUSA

 

La artista CanalBedia presenta su último trabajo inspirado en la luz y la amplia gama de azules que caracteriza la isla balear de Formentera, llamada por los griegos “Ophiusa” nombre que da título a la muestra. Entre la abstracción y lo figurativo las obras pictóricas son ventanas estivales a los paisajes inspiradores y únicos de la isla, intensos azules y verdes, luminosos cielos y cálidas arenas, bien conocidos de la artista. La posidonia, sargantanas y peculiares embarcaderos son también referentes isleños que tienen su lugar en la exposición. Se presentan ademas esculturas en madera de olivo, ola rompiente y un detalle de acantilado sobre el mar, que aportan la dimensión tridimensional y dialogan integrándose con los lienzos, conformando el conjunto un sugerente y luminoso espacio de mar y sal.

 

OPHIUSA

 

La artista CanalBedia lleva consigo el color azul y verde de Cantabria. Aparece sutil y equilibrado, como parte de un relato de otros lugares y paisajes que también le inspiran. Es un azul ultramar, la atmósfera intensa de un cielo que preside poderoso el paisaje y se deposita blando en tonos más verdosos y ocres de la montaña. Otras veces aparece un nebuloso cielo flotante en su tormenta, y otras conforma las huellas caprichosas del agua sobre la arena.

Está Cantabria presente cuando pinta una atmósfera que se abandona en suaves ocres y amarillos que insinúan la luz blanca y clara del Mediterráneo. Y también creo ver una tranquila tarde de playa con su luz clara y suave confundiendo al mar en el horizonte blanco. Veo la vegetación del verde vivo cántabro que naciera de los ocres de las montañas desnudas y pardas del verano soleado. Y veo a la artista como la maestra de una poética fusión íntima de los lugares y paisajes que le impresionan.

Natalia Fernández
Artista

 

ANCESTOR -  Una luz que revela los vestigios

 

 

Un homenaje al rastro, al vestigio o la huella que ha venido dejando el ser humano desde hace milenios en este planeta es lo que inspira la exposición que ahora presenta CanalBedia en Madrid. Es también un canto muy lírico, una oda orquestada con esos portentosos ocres de intensidad variada que ya son marca propia, con unos verdes de diversa tonalidad que encuentran en el oscuro su tono más dramático, con un despliegue matérico que conmina a la búsqueda de una tercera dimensión que los cuadros van solicitando, con un oficio que eleva el listón de su madurez como artista a un nivel asombroso, en el que las calidades y texturas deslumbran con grata belleza.

Además nos sitúa en otro plano de emplazamiento, nos eleva para que podamos aplicar una mirada cenital sobre la superficie que parece mostrar una ofrenda a la memoria a través de paisajes desolados en los que ha desaparecido la línea del horizonte, con formas irregulares que apuntan a un caos en el que el estallido del desorden nos devuelve una naturaleza humana insospechada pero real y presente.

CanalBedia nos invita a centrarnos en lo esencial, en el indicio de una vida que transcurre en tiempos dispares, en tiempos sin dirección que marquen el futuro o el pasado. Y es en esta propuesta donde radica una fuerza poética que ya conocíamos en esta pintora, pero que ahora se acrecienta como una ola antes de desplomarse sobre la playa.

Líneas y círculos, rectángulos y cuadrados aparecen como signos que realzan la irregularidad con la que se combinan para exponer ante nuestra mirada una tradición personal enraizada en la abstracción que linda con una figuración no definida para que el observador enriquezca su mirada y la aleje del lugar común, de la convención, para poder dirigirla libre por terrenos de mucha complejidad. Y la metáfora poetica que contiene su pintura -paisajes desgastados por la sucesion de estaciones milenarias- lo inunda todo, lo ocupa y lo habita con un sueño hermoso que contiene aristas.

Así es la obra de esta pintora que trabaja con tenacidad, segura y firme, atenta a un entorno cada vez más diluido en el que sus cuadros convertidos en poemas nos apuntan hacia ese horizonte perdido que hoy buscamos con insistencia los seres que habitamos la Tierra. La propuesta de CanalBedia nos conduce a una reflexión pertinaz como un faro que insiste en marcar la costa a todos los navegantes.

 

 

Galería Antonio de Suñer

 

Byblos

 

 

Cuando la sorpresa parece ajena a los nuevos ciclos, aparece Byblos de CanalBedia. Es una muestra que exhala excelencia y en la que la pintora no solo homenajea la protoescritura, también la reinventa, la reescribe, la reordena para crear un poema pictórico, una elegía que brota en estos tiempos de eclecticismo artístico en los que la sobrecarga de propuestas produce perplejidad en el espectador.

Esta obra señala una salida: incide en volver al origen de la expresión como ejercicio para fortalecer la representación. Byblos nos remite a los primeros signos humanos con pergaminos fosilizados, unas esculturas deliciosas y delicadas. Sus cuadros evocan palabras, consignas, formulas, sabiduría, huellas siempre de la inteligencia que CanalBedia organiza en esta magnífica ofrenda al libro, la mejor probablemente de muchas. Con esta obra ha construido un oratorio personal, profundo; un espacio adecuado para desarrollar la espiritualidad, tan necesaria para valorar la diversidad cuando los tiempos nos funden en unidades que devoran los matices.

CanalBedia propone una vuelta a los inicios con esos ocres que le han dado un sello y han derivado para convertirse en otros tonos, a veces más oscuros, introduce verdes que apuntan a un enigma extraño, negros para perfilar y fortalecer la materia y hasta un dorado muy presente que remite, siempre respetuoso, a la esencia de su paleta. La abstracción está ahí, presente y constante como raíz y destino, pero ahora se deja seducir y dialoga dócil con una figuración incipiente e insinuante. Un gran logro son sus bibliotecas con trampatojos, estrellas de la muestra, que nos señalan la devastadora fosilización de los espacios ordenados. CanalBedia ha elaborado un rongorongo íntimo con su lenguaje pictórico para esta muestra que ahora presenta en la Galería Antonio de Suñer de Madrid.

Lleva tiempo pintando, disciplinada, honesta. Su temática es amplia y su forma evoluciona con el vigor y la constancia con que lo hace el oleaje. En cada una de las propuestas muestra una mirada curiosa, que se detiene en el detalle, aunque siempre representa abstracción. Pero en Byblos se cuela un viento de figuración que derriba arquetipos y da vía libre a una interpretación, sin acotaciones, de una ligera variación en esa mirada siempre adscrita a su universo. Ha cambiado algo, la perspectiva es elocuente. Y con su mundo la propuesta deslumbra. CanalBedia nos devuelve la sorpresa.

 

Galería Antonio de Suñer

 

Cartografía de la Memoria

 

 

 A veces un solo cuadro abarca la complejidad de toda una obra. Sucede con “Niebla”, un óleo sobre tabla que insinúa enigmas ante un espectador

asombrado por la fuerza romántica del cuadro y su gran capacidad de abstracción. Son cualidades que aplica a su obra CanalBedia, una excelente pintora que desgrana el paisaje, lo criba con nostalgia, para adentrarse en un universo cromático en el que los ocres son una constante. Se aprecia en obras como “Barca”, “Escollos” o “Fantasía otoñal”.

La materia prima de esta artista es la memoria. Lejos de su Cantabria natal -ahora vive en Barcelona- los colores ejercen una prerrogativa que se detecta en sus pinceladas, llenas de brío al tiempo que se mueven con un ritmo pausado y en un orden prioritario. Su “Marejada” lo confirma, es un óleo que vibra en un campo de paz y sosiego. Pero no hace de la abstracción un dogma, por muy impuesto que esté este camino en la pintura contemporánea. Ella va más allá y trabaja una figuración incipiente a la que dota de audacia. De esta manera logra obras de exquisita ejecución, como “Lanchas” o “Malecón”.

No se aleja de la tradición CanalBedia, explora en los clásicos para lograr un estilo propio. Así, el magisterio que encuentra en Turner se refleja en obras como “La Ribera” o “Fantasía otoñal”.

Hace ya más de una década que CanalBedia comenzó a mostrar su obra en público. Desde entonces ha ido forjando un devenir, una evolución que ahora presenta en la Galería Antonio de Suñer de Madrid. Le interesan los formatos diferentes en su búsqueda apasionada por la mejor forma pictórica para todo el conocimiento que acumula. Se cuida mucho de no caer en corrientes de moda ni en tendencias ajenas, que representan hoy la antítesis del arte al reducirlo a una manifestación limitada: el concepto. Sabe esta pintora que el oficio es la única tendencia y es una cuestión puramente técnica sin que esto sea el objetivo, solo un medio.

 

Galería Antonio de Suñer 

 

Algario [Formas Acuáticas]

 

 

El agua no es sólo un medio líquido, contiene seres que nacen y crecen dentro de ella. 

 

Flotando al vaivén de las olas, adheridas a las rocas o varadas en las playas, las algas forman paisajes singulares que semejan praderas de diferentes coloraciones, conseguidas a través de sus pigmentos captadores de la luz solar, verdes, ocres, rojos.

 

Permanecen suspendidas en el agua, en su diversidad de formas caprichosas, cuernos, espinas, prolongaciones... y su continuo movimiento.

 

La colección pictórica Algario propone una interpretación personal de las algas a partir de la exploración de estos pequeños seres vivos, tan especiales y tan primitivos.   

                                                                                                                                           

  

CanalBedia         

Bahía Sur  [Cartografía de la Memoria]

 

 

Con esta exposición individual de la creadora Eugenia Canal Bedia nos acercamos a un conjunto de pinturas que ponen de manifiesto su evolución plástica, mostrándonos una poderosa obra pictórica.
 
La memoria afectiva aflora sin titubeos formales, con la mirada de la abstracción matérica pero afirmando una figuración sutil, esta vez de la mano del color y la textura, para darnos a conocer la zona sur de la bahía de Santander, en Cantabria, como revelación de un paisaje vivido durante la infancia, el cual emerge como presencia poderosa y tenaz, como evocación plástica.
 
La acentuada proyección artística de estos óleos sobre lienzo y sobre madera permite percibir la sensibilidad de esta artista, al explorar las texturas y los acercamientos a una figuración sugerida por el contraste cromático y los toques de luz, en sutiles degradaciones del color primordial, contraste de fondos y puntos de acentuado valor textural, para hacer aflorar esa memoria que recorre el paisaje y nos lo entrega como obra de plena madurez pictórica.
 
Cartografía de la Memoria está estructurada a través de un conjunto de pinturas que, sin lugar a dudas, se inscribe en la tradición de la pintura que sigue una conjunción de experimentación formal, que tanto desde el punto de vista de la técnica pictórica como del dominio del equilibrio compositivo, sabe exponer su mensaje de evocación y de nostalgia, con una obra rica en sugerencias.
 
Alguna de las pinturas sugiere una aproximación al ámbito arquitectónico, a los lugares del encuentro infantil, con títulos que constituyen un posible asidero al recuerdo, a una realidad evocadora: Casonas, Plaza, Malecón han sido estudiadas para imponer su presencia a partir de gamas monocromáticas y de las texturas, como voz silenciosa latente a través del color.
 
En verdad, asistimos a una pintura de meditación, de evocación y de entrega, la cual nos invita a recorrer el paisaje del sur de Santander para encontrarnos con este entorno natural tan significativo, que a través de la pintura de Eugenia Canal Bedia, propone una visión intimista y poética de este paisaje, el paisaje de su infancia.
 
 
Dra. Guillermina Ramos Cruz
Historiadora y Crítica de Arte

Oceánides  [Formas de Formas]

 

De todas las divinidades griegas aquellas unidas de manera ineludible a la pluralidad de la forma son las relacionadas con el mar. Tal sucede porque el mar, como el arte, es una vasta extensión donde aparentemente toda dirección es posible, pero donde hay que afinar el sentido del conocimiento para establecer vías fructíferas. La obra de Eugenia Canal-Bedia es un espacio de rastreo de la forma, donde se convoca la estructura a través de la apariencia ambigua de la materia-color. Idas y venidas que pretenden no ser fijadas en un espacio sólido, donde lo estable es la condena de la inmovilidad nunca viva.

Es preciso un tiempo de recepción indefinido para capturar en el último tramo el giro que nos direcciona de nuevo hacia un lugar no pre-visto.

 

… De todas les vastedades, aparte del éter, la materia líquida, el océano que sustenta inmóvil en la profundidad abismal y móvil en la superficie visible el agua ubicable,  es la gran forma que no tiene forma. De esta manera, la pertinencia del pensamiento del arte reside justamente en su no pertinencia, de tal forma que la no forma esencial deviene en otra diferente y cualquier posibilidad posible de devenir. Este paradigma de difícil intuición ha descendido a la actitud expectante y tensional de Eugenia, lo cual es perceptible en el reflejo de sus capturas visionarias que describen la verdad y la certeza de una voluntad finalmente implosiva en la sonoridad plástica del real.

 

Glòria Cot y Gabriel

Profesores de la Escuela Massana

Octubre 2007

 

DeaMater  [- es + o la simplicidad de la forma]

 

Desde la época prehistórica las primeras comunidades humanas dejaron el testimonio plástico de sus indagaciones en torno a la existencia.

Con las pinturas rupestres, emerge desde las profundidades pétreas la figura humana, así como en tallas en piedra, hueso y las piezas alfareras, para plasmar las evocaciones a la naturaleza como Madre de toda fecundidad, misterio de la creación de la cual surgieron todas las vertientes de las divinidades antiguas.

En la cultura egipcia Isis da plenitud simbólica a una deidad de la cual surgen otras representaciones de la Mujer como Madre-Nutricia, portadoras del génesis de la vida, divinidades que fundaron una línea de convivencia partiendo de la sociedad matriarcal, sosteniendo el equilibrio socio-cultural en el seno de las culturas euroccidentales, africanas y americanas.

Eugenia Canal Bedia parte del conocimiento de esta historia, del recorrido diacrónico desde la prehistoria hasta la postmodernidad para fundar su obra en la sugerencia de la pintura matérica, textural y polícroma, desatando alusiones antropomorfas marcadas por el dibujo, la línea de la cual emerge la figura femenina.

Sus pinturas revelan el tránsito de la figuración insinuando la presencia femenina hasta la pintura matérica como forma de proponer su discurso artístico del cual aflora la mujer-totem matriarcal, diosa y profetisa, sibila e indagadora incansable que guarda tras sí una dimensión de lo espiritual presente en los relatos fundacionales de todas las culturas.

Con la aproximación a la obra de Eugenia Canal Bediaexploramos múltiples símbolos y atributos como fuente primordial de su metáfora artística.

 

Dra. Guillermina Ramos Cruz 

Historiadora y Crítica de Arte